Cuando estar de pie empieza a resultar incómodo
Estar de pie parece una actividad sencilla, pero para algunas personas permanecer así durante un rato provoca dolor, tensión o sensación de cansancio en la espalda.
Puede ocurrir trabajando, haciendo cola, cocinando o simplemente dando un paseo. A menudo la molestia aumenta progresivamente y mejora al sentarse o cambiar de posición.
En consulta veo este problema con bastante frecuencia, especialmente en personas que pasan muchas horas de pie durante su jornada laboral en Terrassa.
¿Qué puede influir en este dolor?
La espalda necesita movimiento y capacidad para adaptarse a diferentes posiciones. Cuando permanecemos mucho tiempo de pie sin cambiar de postura, algunas zonas pueden soportar más carga y aparecer sensación de sobrecarga.
Permanecer demasiado tiempo en la misma posición
Aunque estar de pie sea natural, mantener prácticamente la misma postura durante horas puede resultar agotador para la musculatura de la espalda.
Falta de movimiento
Caminar, cambiar de posición y mover la columna durante el día permite distribuir mejor las cargas. Por el contrario, permanecer quieto durante largos periodos puede favorecer la sensación de rigidez.
Cansancio acumulado
No siempre es algo que empieza en ese momento. Una jornada larga, pocas horas de descanso o muchas horas sentado antes de estar de pie también pueden influir en cómo se siente la espalda.
¿Es normal que duela cada vez que estás de pie?
Lo que más me encuentro en consulta son personas que han terminado acostumbrándose a este dolor porque aparece únicamente después de estar un tiempo de pie.
Pero que una molestia sea frecuente no significa que tengas que considerarla parte normal de tu día.
Observar cuándo aparece, cuánto tiempo necesitas estar de pie para notarla y qué movimientos la alivian puede aportar información importante sobre lo que está ocurriendo.
Mantenerse activo, cambiar de postura con frecuencia y cuidar la movilidad de la columna son hábitos sencillos que pueden favorecer una mayor comodidad durante el día.
Si el dolor es intenso, aparece de manera repentina o se acompaña de debilidad, pérdida de sensibilidad u otros síntomas importantes, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
Si estás buscando un quiropráctico en Terrassa, puedes conocer más sobre nuestro trabajo aquí: