Cuando levantar la mirada deja de ser cómodo
Mirar hacia arriba es un movimiento sencillo que hacemos muchas veces al día: al buscar algo en una estantería, mirar una ventana, conducir o incluso realizar determinadas actividades deportivas.
Cuando este gesto provoca dolor o una sensación de rigidez en el cuello, es normal empezar a limitar el movimiento para evitar la molestia.
En consulta veo este problema con bastante frecuencia. Muchas veces aparece en personas que pasan gran parte del día sentadas y apenas realizan movimientos amplios con el cuello.
¿Qué puede estar detrás de esta molestia?
El cuello necesita conservar una buena movilidad para adaptarse a los movimientos cotidianos. Cuando algunas zonas están rígidas o existe demasiada tensión alrededor de la zona cervical, mirar hacia arriba puede resultar incómodo.
Muchas horas en la misma postura
Trabajar frente al ordenador o utilizar el móvil durante mucho tiempo mantiene el cuello en posiciones repetidas. Con las horas, puede aparecer una sensación de carga que se hace más evidente al moverlo en otra dirección.
Tensión en cuello y hombros
El cuello y los hombros trabajan conjuntamente. El estrés, el cansancio o una jornada larga pueden aumentar la tensión y hacer que determinados movimientos sean menos cómodos.
Falta de movimiento
La columna cervical necesita movimiento regular. Cuando durante el día apenas cambiamos de posición, es frecuente notar más rigidez al intentar realizar movimientos que normalmente hacemos con facilidad.
¿Cuándo conviene prestar más atención?
Lo que más me encuentro en consulta son personas que llevan semanas evitando mirar hacia arriba porque sienten que el movimiento «tira» o molesta.
No siempre significa que exista un problema importante, pero sí es una señal que merece la pena observar, especialmente si la molestia aumenta, limita tus actividades o aparece junto a otros síntomas.
Mantener una rutina activa, cambiar de postura durante el día y cuidar la movilidad del cuello puede contribuir a que los movimientos cotidianos sean más cómodos.
En Terrassa, muchas personas llegan a consulta precisamente por molestias que han ido acumulándose poco a poco durante meses.
Si quieres conocer más sobre nuestro trabajo, puedes visitar nuestra página de quiropráctico en Terrassa.